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domingo, 17 de agosto de 2014

Reseña: PERSIGUIENDO A SILVIA / ENCONTRANDO A SILVIA


Sinopsis:


Silvia trabaja en una importante multinacional y está perdida.
Silvia necesita encontrar a alguien para olvidar a Álvaro.
Álvaro es su jefe y acaba de romperle el corazón.Bea, su mejor amiga, le propone un viaje...Y allí Silvia se encuentra con Gabriel...
Gabriel es una estrella de rock y también tiene problemas.
Silvia y Gabriel conectan desde el principio.Y pronto descubrirán que ese encuentro cambiará sus vidas.


Silvia necesita estar al lado de Gabriel, saber que está bien.Pero Gabriel no cree en el amor; no como Silvia.Silvia tiene problemas con Álvaro cuando recibe una oferta irrechazable.Silvia busca señales; desea encontrarse.Pero el lado oscuro de la fama y una personalidad autodestructiva la pondrán a prueba.




Esto de hacer reseñas tiene mucho peligro, en primer lugar porque a veces, cuando una novela me ha encantado, temo destriparla y jorobar la lectura a quienes lean mi reseña. Otro punto en mi contra es hablar de una historia que me ha sorprendido y estoy desentrenada en esto de reseñar de manera objetiva.

Antes de meterme en harina debo aclarar, y no me importa reconocerlo porque es cierto, que cuando vi estos libros en en la estantería de la biblioteca dudé en comprármelos por una razón; había leído EN LOS ZAPATOS DE VALERIA y si bien tengo los dos últimos pendientes, me ocurrió un caso muy curioso: no me gustó la novela pero me encantó el estilo de la autora. ¿Se puede ser más contradictoria? Pues al parecer ha sido mi paradójica reacción.
Así que al ver esta nueva historia dudé (lógico) pero al final me animé y cuando por fin tuve los dos volúmenes en mi poder me puse a leer.

(Un consejo, yo he aprendido, a fuerza de disgustos, que cuando aparece un libro que tiene continuación se debe comprar pero no leer hasta que los siguientes estén disponibles, así os ahorraréis un mosqueo)

Vayamos con la historia...
En primer lugar me sorprende de manera agradable que la acción empiece en el medio. Es decir, no está descrita de forma lineal de tal forma que tenemos a nuestra disposición el pasado, presente y futuro de Silvia.
Cuando arranca la historia conocemos a una mujer en plena fase de bajón porque su relación se ha ido al carajo y para más inri su ex es su jefe (qué morbo) y ¿por qué todo se a ido al garete?
Porque ella es como es, impulsiva, extrovertida y visceral y él, Álvaro, un controlador de tres pares de cojones, snob a no poder más y un pijo de cuidado y en medio de todo este rollo aparece Gabriel.
Es todo un acierto que los capítulos se alternen, es decir, pasar de describirnos los comienzos de la relación entre Álvaro y Silvia para poderlos comparar entre los comienzos de la relación entre Silvia y Gabriel y existen muchas diferencias.
Está cantado (y no es una crítica negativa sino una apreciación) que hay relaciones abocadas al fracaso, y viendo la personalidad de Álvaro no lo dudas ni un segundo.
Por el contrario el carácter de Gabriel, quizás más inseguro, hace que conecten pero entre ellos hay distancias (no sólo geográficas) que salvar.

¿Por qué me ha gustado tanto si a priori es otro triángulo amoroso de difícil solución?

En primer lugar por el lenguaje usado, es directo, cotidiano y vulgar. Sí, vulgar (puede que l@s gurús de la pureza romántica me cuelguen) escribir de manera "vulgar" no es tan sencillo, no se trata de poner términos a lo loco sino de saber, en un diálogo, por ejemplo, intercalar palabras no tan "académicas" dando a toda la narración más vida, que no parezca que estamos leyendo el prospecto de un medicamento.

En segundo lugar, los diálogos. IMPRESIONANTES. Agilidad, respuestas hábiles que dinamizan la lectura. No hay interminables descripciones que parecen sacadas de google (un simple copia y pega) para que el libro tenga más páginas y así rellenar una historia aburrida.

Tercero, los personajes, si bien la protagonista absoluta es Silvia y todo va narrado en primera persona, da gusto cómo consigues conocer a dos hombres tan dispares y cómo, sin querer, les compara.

Cuarto, la realidad, en especial en el segundo libro. nada de disimulos, nada de almibarar la historia. las cosas ocurren, por muy desagradables y desgarradoras que sean, ocurren y por tanto no hay que correr un "estúpido" velo y fingir que no pasan. Puede que algunas escenas te hagan pasar malos ratos pero tienen su sentido.

Quinto, el humor. Jo, ésta es mi preferida. Te ríes con las ocurrencias y con las réplicas de Silvia pero también por las situaciones en las que, consciente o inconsciente, se ve involucrada.

Y por último, por cómo escribir de un triángulo amoroso sin repetir esquemas. Está claro (repito que ser evidente no es sinónimo de aburrido) que Silvia y Gabriel están hechos el uno para el otro pero, y he aquí mi opinión personal: a mí me gusta más Álvaro. (esperar que me pongo las protecciones porque todas quienes leáis estas novela pensaréis que estoy loca) 

Vamos a ver, para empezar me gustan los cabroncetes y Álvaro lo es, así que ya me tiene medio ganada y por otro lado supongo que entra en acción mi subconsciente de madre superiora redentora dispuesta a redimir al chico de sus pecados.
Bien, uno de los motivos por los que Álvaro y Silvia nunca trillarán es simple: él quiere que cambie, que se asemeje más a su forma de pensar (rígida y snob) y claro, ella se rebela.
Sin embargo, he aquí la paradoja, Silvia (como protaginista absoluta de la historia) quiere cambiar a Gabriel o al menos en lo que a hábitos de vida se refiere y de ahí que (siendo Gabriel más maleable en este aspecto) Silvia se vea más a gusto.

Pero insisto, Álvaro es mi debilidad porque, a pesar de ser un cabronazo, un estúpido, un snob, un tirano y todo lo malo que os podáis imaginar (incluyendo calzonazos cuando aparece su madre) al final está a la altura de las circunstancias y aún sabiendo que ha perdido no se comportará como un resentido y echará un cable (algunas pensarán que de forma interesada, pero da igual, lo hace)

Bueno, no sé si alguien se animará a leer PERSIGUIENDO A SILVIA y ENCONTRANDO A SILVIA, pero si me preguntáis a mí os diré: no os la podéis perder.