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viernes, 4 de mayo de 2012

La etiqueta "Romántica"

No hace mucho me dio por escribir sobre la erótica, así que ahora, parafraseándome voy a intentarlo con la etiqueta romántica.
El motivo principal de esta parrafada es que hace unos días escuché una entrevista de una autora "superventas" (publicitando el libro de cara al día de la madre) en la radio hablando de su libro y cuando el periodista le pregunta por la historia de amor que se desarrolla en la novela esa autora se apresura a aclarar "pero no es romántica" en un tono claramente despectivo, como si puera un delito o como si denigrara su obra.
Y claro, una se solivianta.

Pero, dejando al margen a quienes se empeñan en rebajar una novela a la categoría (sin conseguirlo, por supuesto) de basura, yo le he dado una vuelta más de tuerca.
Y quiero ponerme desde el otro lado, es decir: las novelas que nos venden como románticas y que no lo son.
(Es que no merece la pena seguir justificando ante gente que tiene unas cartolas delante de sus narices)
Me refiero a las novelas que meten en el saco de románticas y que, como buena seguidora, te compras, te lees y te quedas a cuadros porque los protagonistas ni se acercan el uno al otro. Puede que haya insinuaciones, miraditas, alguna frase perdida... pero ni rastro de amoríos, y claro, mucho menos de FCF.

Esas novelas puede que tengan un 10 en ambientación histórica (y se nota, porque narra detalles que merecen valorarse), un 10 en investigación (también se nota, pero que quizás no eran tan necesarios), un 10 en calidad literaria (no se hace pesada su lectura pero esperabas otra cosa), un 10 en argumento (no tienen por qué ser malas novelas)  y otro 10 en publicidad (envidiable), pero pinchan como novelas románticas en el capítulo 1. Y les das una oportunidad, sigues adelante y a mitad del libro sabes que te han vuelto a meter un gol. Cómo también sabes que no puedes reprochar nada a la obra desde un punto de vista de calidad literaria, pero claro, tus espectativas estaban puestas en otro punto de mira y de ahí la decepción.

Y claro, aquí vengo yo con el quid de la cuestión:
¿Qué debe tener una novela para etiquetarla como romántica?
La respuesta puede parecer de perogrullo: romance.
Parece fácil, ¿verdad? pues parece no serlo, a juzgar por los goles que nos meten en algunas colecciones.

Si la trama principal es absorbida, ninguneada o eclipsada por cualquier otra, entonces no es romántica. Y pasa muchas veces, especialmente en las históricas donde las descripciones de la época, los usos y costumbres o algún conflicto político ahogan a los personajes principales. Quizás (esto es una opinión personal) menos detalles de la vida en un palacio y más diálogo entre los actores ayudarían. O, en el caso de las de investigación, no es necesario (otra vez una opinión 100% personal) montarse un episodio de CSI para dar caché a la novela.

Todas sabemos que no se puede sustentar una historia a base de suspiros, miradas y palabritas moñas; necesitamos algo, ese ingrediente que de el toque final, y aquí podemos elegir el que más nos guste: investigación, suspense, historia, erotismo, humor, bichos del inframundo, vampiros y demás seres paranormales... da igual, siempre y cuando la pareja protagonista y su relación ocupe la mayor parte de la novela, (sin abusar tampoco porque no se puede leer una una historia en la que los dos pánfilos se dediquen a mirarse y babear)

Si ya tenemos una historia atractiva, unos protas entre los que hay química, una narración fluida (nada de inagotables descripciones de cómo caen las hojas de los árboles) y además tenemos la suerte de contar con una portada decente pues sólo le faltaría un poco de FCF para que podamos disfrutar con su lectura.

Mi propuesta es bien sencilla, si la obra es histórica, la autora ha currado, investigado, documentado  y demás ¿por qué no se la catalogamos como lo que es, una novela histórica cojonuda?
En el caso de las de suspense, crímenes y demás ¿Por qué no las ponemos en la estantería de novela de intriga?

Así evitaríamos decepciones, repito, no por la calidad literaria de la obra, sino por la etiqueta que lleva.

2 comentarios:

  1. Oleeeé! no puedo decir otra cosa que Olé, esa veronica por la derecha a sido de ovación y vuelta al ruedo. ME GUSTA LEER, y lo pongo en mayúsculas por eso mismo me gusta leer, me puedo leer mas de 300 libros en un año, y compro un montón de ellos (el resto los cojo de la biblio), en lo que va de año llevaré alrededor de 50 (entre físicos y digitales)comprados, lo comento pq entenderás que leo y aunque no soy ninguna "crítica" no me gusta q me den gato por liebre, mi tematica favorita es la romántica paranormal y la romántica por su contraparte, y con la paranormal pasa algo similar, la ciencia ficción, es eso ciencia ficción y el genero paranormal es otra cosa diferente, y no me gusta empezar a leer un libro y encontrarme que me la han vuelta a jugar, no me considero menos que alguién que lea al Sr. Zafón, o al Sr. Follet, que los he leido tambien, por leer romantica paranormal o romantica a secas, éstos generos no son menos, y sus autor@s tampoco se las tendría que menospreciar. Lo siento si me he enrollado es mi humilde opinión.
    Ximena

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