Bienvenidos a este vuesto blog.

jueves, 28 de julio de 2011

miércoles, 20 de julio de 2011

¡Otra más! por Dios, qué ilu.

    Os dejo el enlace a otra reseña de DIVORCIO (y perdonad que me ponga pesadita con el tema, pero no puedo evitarlo)

    Merche, de Yo leo RA, que es un cielo se ha acordado de mi libro y he aquí su reseña:

Reseña Yo leo RA

viernes, 15 de julio de 2011

La autora responde.

Me ha hecho una ilusión enorme recibir este correo electrónico que os copio:

>>Hola, mi nombre Luis y he leído tu novela. Es la primera vez que leo novela rosa. Mi chica se ha aficionado a estas novelas y me llamó la atención que se enganchara al libro de esa forma. Así que lo leí yo también.
Yo no sabía que las novelas de este tipo fueran así, y te diré una cosa: es muy diferente a la idea que yo tenía.
Me ha gustado. Te felicito por ello y seguramente leere alguna más.
Pero me ha surgido una duda, me he informado y vosotras las llamais novelas eróticas cuando hay sexo explicito. ¿Cual es la diferencia entre erotica y pornografía? Te lo pregunto porque cuando veis a un hombre que reconoce ver ese tipo de películas enseguida le acusais de vicioso o guarro o cosas peores. Y las mujeres siempre rechazais ver este cine porque decis que denigra a la mujer.
¿Por qué tu novela es erótica y no pornográfica?<<


Y también os copio la respuesta que le he enviado:
(le he pedido permiso para hacerlo)

   En primer lugar, mil gracias. Saber que un hombre se ha atrevido a leer una novela romántico-erótica me ha hecho muchísima ilusión. Pero te diré una cosa, si utilizas el término “novela rosa” de forma peyorativa cambia el chip. Es novela en el que el componente primordial es el romanticismo pero que tiene muchos más ingredientes para un cóctel variado. 
   Si vas a probar con otras lecturas ¡Genial! Así tú mismo te darás cuenta de lo confundida que está la gente y de los perjuicios que todavía existen (básicamente porque hablan sin saber) aunque añadiré que el cine porno convencional está pensado por y para hombres; aunque ya hay mujeres que se han dado cuenta de que visto desde otra perspectiva también puede gustar al público femenino. Te mencionaré como ejemplo a la directora Erika Lust Echa un vistazo a su blog.
  En segundo lugar, yo no calificaría como vicioso o guarro a alguien aficionado al cine porno, es una opción como otra cualquiera. (añadiré por si acaso que mientras seamos mayores de edad y todo sea consentido y aceptado no hay problema) Hay una frase que define muy bien lo que pienso, pertenece a la canción Justify my love (Madonna) : Poor is the man whose pleasures depend on the permission of another. Que traducido (y perdona mi deficiente inglés) viene a decir: pobre de aquel cuyos placeres dependan del permiso de los demás.
  Respecto a la diferencia entre erotismo y pornografía, para mí es muy simple.
  Si tomamos por ejemplo una peli porno al azar y analizamos la escena es: el sujeto XY se pone en la marca X e inserta la ficha A en la ranura B o C del sujeto XX, ella disfruta como una loca sin recibir apenas ninguna atención y él al final la pringa un poco para que se vea. O la segunda opción: sujeto XY (desde su marca en el suelo) observa como dos sujetos XX se frotan y refrotan hasta que decide intervenir o no, según le convenga. MERO EJERCICIO FÍSICO. Aunque ultimamente hay producciones más cuidadas todavía pulula por ahí mucho video casero montándoselo en sofás con horrorosos tapizados y donde ellos ni se han quitados los calcetines blancos (supongo que para no perder la tracción)
Dicho esto ¿Se aprecia la diferencia? Yo creo que sí, pero daré mi opinión de erotismo para dejarlo aún más claro.
   La erótica implica entre otras cosas (no necesariamente en este orden) :
   -Seducción. Básico, porque si no ¿Para qué desnudarse?
   -Deseo. Y no me refiero únicamente a la función corporal primaria.
   -Imaginación. Uso del órgano sexual más importante: el cerebro.
   -Sentimientos. ¡Ojo! No nos quedemos sólo en “cuanto te quiero” puede haber más (rabia, confusión, venganza, flechazo, demasiado tiempo en el dique seco, etc...)
   -Diálogos y frases que invitan, que resultan tan excitantes como la relación en sí.
   -Tramas paralelas (no siempre) pero que animan la relación. (intriga, suspense, desencuentros ...)
   -Un final acorde. No tiene por qué ser el happy end ...y comieron perdices.

Así que si tienes intención de acercarte de nuevo a una de estas novelas te adjunto una lista de autoras que pueden.

(No os la copio para no aburrir pero he incluido autoras varias tanto de contemporánea como de histórica)



martes, 12 de julio de 2011

Escenas eliminadas.

   Cuando hice la última revisión de DIVORCIO decidí suprimir tres escenas completas, cosas del momento, pensé que no cuadraban bien y que podían ralentizar el ritmo de lectura.
   Pero es una pena que se queden guardadas en el cajón sin dar la oportunidad a quienes les haya gustado el libro de disfrutarlas.

    Aquí va la primera:

          *   *   *
Después de las investigaciones de su inquieta esposa, Samuel había decidido probar por sí mismo si el automóvil tenía o no futuro.
Era innegable que cada día se veían más rodando por las calles entre los eficientes coches de caballos.
La fábrica que Maddy había recomendado le había prestado uno de sus productos y también uno de sus directivos se entretuvo enseñándole el funcionamiento.
Debía admitir la comodidad del invento, pues si necesitaba desplazarse no tenía que ordenar que ensillaran el coche, ganando tiempo.
Mientras conducía de regreso a casa y pese a que debía estar prestando toda su atención al manejo de los distintos dispositivos, no podía, o no quería, quitar ojo de su acompañante.
Ella parecía disfrutar como nunca y empezaba a sospechar que ya había manejado uno, pues estaba callada, cuando lo habitual es que preguntara por todo.
Observó de reojo como se sujetaba la capa y escondía las manos, la noche era fresca y a esa velocidad el aire resultaba más frío.
Sin venir a cuento el automóvil empezó a perder velocidad y Samuel dejó de preocuparse por la temperatura corporal de su esposa para centrarse en lo que tenía entre manos.
—¿Algo no va bien?
Tras hacer esa pregunta a Samuel le quedó bien claro que ella no le había contado toda la verdad sobre su investigación.
—Eso parece. —respondió dejando entrever su malestar.
Tampoco ayudaba el deplorable estado del camino pues el coche traqueteaba más de lo necesario y le costó bastante mantener el control.
Maddy se agarró a la portezuela intentado no ir rebotando en el asiento y terminar con el culo y la espalda doloridos.
Ambos oyeron una especie de crujido, algo se había roto y el automóvil se fue parando poco a poco, hasta detenerse junto a un parque.
Evitó mirarle pues Samuel, aún siendo parco en palabras, si en ese momento expresaba en voz alta su malestar...
—Quizás deberíamos intentar arrancarlo de nuevo. —sugirió ella.
Él, con visibles muestras de enfado, se bajó del automóvil, se colocó en la parte delantera y soltó las correas de cuero. No tenía ni idea de motores, pero podía mirar.
—Por lo visto se ha roto el eje de la rueda —Aún sin entender nada no hacía falta ser un genio para advertirlo.
Ella abrió la portezuela con intención de mirar.
—Quédate ahí, hace frío.
—Deberíamos buscar ayuda.
—A estas horas no pasa nadie por aquí. —la vio temblar ligeramente. —Mira a ver si en el compartimento trasero hay una manta. —lo que no dijo es que probablemente iban a pasar la noche al sereno.
—No, aquí no veo nada. —explicó ella sin sacar la cabeza del maletero.
Resignado, aunque enfadado pues eso no podía evitarlo, se subió a la parte trasera e indicó a Maddy que le siguiera. Tendrían que compartir espacio y esperar que la suerte estuviera de su lado y apareciera cuando antes alguien por allí.
Ella se sentó a un lado del banco trasero, evidentemente iba a guardar las distancias, pero era del todo inconveniente, pues acabaría con un buen constipado.
—Acércate, acabarás muerta de frío.
Ella le pidió disculpas con la mirada, por lo impropio de la situación y porque, ya puestos, la idea de adquirir uno de esos artefactos a motor, había sido suya.
Cuando se acercó para desabrocharle la capa ella no supo qué hacer en ese instante, pues a cada minuto que pasaba se sentía más estúpida.
—Recuéstate sobre mí. —Extendió el brazo para que ella lo hiciera y después colocó la capa sobre ambos para mantener el calor.
—Siento todo esto. —murmuró apoyándose en él. No todo lo relajada que la hubiera gustado pero sí lo suficientemente cómoda para no acabar con dolor en el cuello.
Él la rodeó con el brazo y se dejó de tonterías, cuanto más cerca estuvieran mejor.
—Ha sido un accidente. —un maldito accidente, pero voy a ver el lado positivo, por fin puedo abrazarla.
Qué patético sonaba eso.
Pero que bien estaba con ella bien pegada a su costado.
Evidentemente ella no estaba todo lo cómoda que él pensaba pues se movió disimuladamente.
Francamente, Maddy podía hacer un esfuerzo y quedarse quieta. O dormida.
Sus deseos parecieron cumplirse pues notó como su respiración se ralentizaba, relajaba su cuerpo y, llevada sin duda por el sueño, dejaba caer una mano sobre su pierna. Sobre la parte superior, para ser exactos.
Giró la cabeza para contemplar la noche y evitar que la pluma del tocado de Maddy le hiciese cosquillas.
Si él pudiera coger esa pluma...
Recolocó innecesariamente la capa que les cubría intentando no pensar en que si las cosas fueran de otro modo ambos podían entrar en calor de forma mucho más satisfactoria.
¿Alguien había planteado esa cuestión al diseñar el vehículo?
Los asientos eran cómodos, así que no veía inconveniente.
Estaba divagando, se estaba empalmando y la situación no era propicia.
Una amante, necesitaba buscarse una o recurrir a alguna vieja amiga. Esta situación era intolerable.
Sacó con cuidado el reloj del bolsillo de su chaleco. Con un poco de suerte sólo tendría que estar pegado a su mujer durante seis horas.